Un examen oral, como en otro orden de cosas y en su tiempo el de mecanografía, constituye una prueba de riesgo en la que cuenta tanto lo que uno sabe como la forma en que uno lo expresa. Los estudiantes y los opositores - o ambas cosas - nos preparamos solventando con mejor o peor fortuna ejercicios escritos. Sin embargo lo que es la prueba oral sólo la preparan los opositores a judicaturas, notarías o en general aquellos en cuyo proceso selectivo aparece ésta. Y es complicado.
Las reglas que propongo ahora están dirigidas fundamentalmente a estudiantes que no tienen experiencia en esta clase de ejercicios y son fruto de una labor inductiva de lo que vengo haciendo o he visto hacer a otros a lo largo de la última década.
1.- Hazte esquemas adecuados
Se estudia con libros, se repasa con apuntes y se canta con esquemas. Un esquema es un guión de cada una de las intervenciones que puedes tener. Por ejemplo si tienes quince temas hazte quince esquemas. Un esquema adecuado es lo que (a) puedes meter en un folio (b) puedes reproducir sin papeles en un folio. El punto de partida de un esquema son los epígrafes en los que se desglosa cada tema. El relleno es la traslación a cada epígrafe de los puntos más importantes de tus apuntes. Si no has estudiado con TUS libros y no has repasado con TUS apuntes no te saldrán TUS esquemas.
2.- Suelta el discurso con los esquemas delante
Te distribuyes los esquemas por días, por ejemplo cinco por día. Te metes en un cuarto, te los coges y sueltas el discurso tema por tema.
3.- Suelta el discurso sin los esquemas
Cuando seas capaz de VISUALIZAR el esquema suelta el discurso sin los esquemas. Puede ser por ejemplo que haya 1 tema que lo puedas hacer y 4 que no. Pues suéltalo en ese y con los otros cuatro sigue la regla número 2.
4.- Cuadra los tiempos
Cuando seas capaz de VISUALIZAR el esquema y soltar el discurso procura que su duración se ajuste al tiempo previsto. Por ejemplo cinco, diez o quince minutos por temilla según aparezca en el programa o te haya dicho el profesor.
5.- Oratoria adecuada
La oratoria adecuada en una exposición oral es aquella que permite demostrar que se sabe de lo que se está hablando. No estás vendiendo una lavadora ni te estás declarando a tu novia - o a tu novio -. Simplemente repite el esquema rellenandolo con muletillas. Una muletilla es una frase hecha cuyo uso te permite (a) dimensionar temporalmente tu exposición para ajustarla a los tiempos adecuados (b) limitar el alcance de los nervios - que por cierto tiene todo el mundo -. Ejemplo:
a) Sin muletillas: La Constitución es la norma fundamental del Estado
b) Con muletillas: A LA HORA DE HABLAR DE LA CONSTITUCION HEMOS DE DECIR QUE LA MISMA es la norma fundamental del Estado COMO VIENE A COINCIDIR LA MEJOR DOCTRINA
a) Sin muletillas: Mañana podemos ir al cine
b) Con muletillas: A LA HORA DE HABLAR DE COMO QUEDAR PARA MAÑANA HEMOS DE DECIR QUE mañana podemos ir al cine.
6.- Ley de Pareto aplicada al caso
Un 80 por 100 del examen lo tienes superado o suspendido en la quinta parte del mismo Si el examen dura CINCO minutos esto quiere decir que el PRIMER minuto es el decisivo y los cuatro minutos restantes son de relleno. Por tanto el primer punto del esquema, de cada uno de los esquemas, es el fundamental. A partir de ahí el interés del examinador se desinfla.
7.- Sólo se pone nervioso el que tiene motivos
Si llevas los temas preparados no te pondrás nervioso. Si no los llevas te pondrás nervioso. Por tanto el problema no es que te pongas nervioso o que seas nervioso. El problema es que no llevas los temas preparados. Preparátelos. Si eres capaz de visualizarlos mentalmente estás preparado. Si no es así no estás preparado.
8.- No hagas mariconadas con tu cuerpo
Al examen se va en forma, no con sueño atrasado ni con pastillitas. Es una prueba intelectual, pero también es una prueba de resistencia física.
9.- Tu mejor aliada es tu intuición
Es como una pelea. Si te peleas no vas recordando movimiento por movimiento las llaves que has aprendido. Simplemente te mueves. Deja que tus reflejos te llevan a donde parece que no llegas.
10- No prestes atención a lo que hace el profesor o el tribunal
Si te fijas en las caras o en el tio (o la tia) que apunta algo en un papelito o - como a veces suele pasar - en que están pasando de ti y de lo que dices porque hablan entre ellos ESO te va a afectar en la exposición. Tu atención se desplazará de tus conocimientos a su interés. Pasa de ellos. Una regla aconsejada por algunos es fijar la mirada en un objeto inanimado como una lampara o la propia pizarra.