Es una de las paradojas que más llaman la atención cuando se estudia economía, pero es completamente lógica. Además tiene un fundamento real pues ocurrió en Irlanda el siglo XIX.
Tú imaginate que tienes un presupuesto de 3 euros para comer. Que con un euro compras 1 kg. de patatas con el otro 1/2 kg. de legumbres y con el otro 1/4 kg. de carne. En total 1 kilo y 750 gramos de comida.
Ahora imaginate que las patatas suben un 50 %. El kilo de patatas te cuesta ahora 1,5 euros. Te quedan 1,5 para comprar comida. Si mantienes la distribución del gasto que tenías anteriormente te gastarías 0,75 euros en legumbres - con lo que obtendrías 0,375 kg. de comida - y 0,75 euros en carne - con lo que obtendrías 0,187 kg. de comida -. En total 1 kilo y 462 gramos de comida.
Por tanto la única manera que tienes ahora de mantener el mismo nivel de consumo de comida (1,750 kg.) es comprar más patatas que son más baratas y menos legumbres y menos carne que son más caras.
Lógico.