La ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha enviado una carta a 853.072 pensionistas para pedirles perdón porque verán disminuir el importe de su prestación desde febrero por la subida del impuesto sobre la renta (IRPF). Según el Ministerio, el alza del IRPF para 2012 y 2013 les va a suponer una reducción de su pensión de entre 6 y 7 euros al mes.
Diversos son los calificativos con que merece adjetivarse la medida, diversidad entre las que luego no deben destacarse los elogios. La pamplina es mala en cuanto al fondo y es mala en cuanto a la forma.
En cuanto al fondo porque hace evidentes las inconsistencias programáticas de la acción de gobierno de Mariano. No iba a tocar las pensiones, no iba a tocar los impuestos. En menos de cien días se ha levantado el velo y aquella hermosa doncella que se prometía en los comicios está resultando ser un travesti peludo con una polla de a metro. En lo único en que parece que no han engañado a nadie estos pepinoides es en lo de la Oferta de Empleo. Decían que no la iban a sacar y no han engañado.
En cuanto a la forma porque lo de la carta trasciende la dimensión del embuste hasta el paroxismo de los cuernos de Don Friolera. Así las ochocientas y pico mil misivas devienen en un mailing del esperpento donde el cuerpo argumental no se apoya en el esqueleto de una metedura de pata sino en el una eficacia en la gestión, una honradez y una responsabilidad de las gentes del Mariano que cada día que pasa se aproxima en credibilidad a la emisión de obligaciones de RUMASA.
País.