Remitido el 13-12-12 a las 05:01:48 :: 7839 lecturas
haber quien sabe la respuesta
un subalterno se da cuenta de que el jefe de servicio es muy poco respetuoso con el mobiliario, hasta el punto de que en un momento de ira destruye a puntapies un archviador
A Denunciara al hecho a su inmediato superior para que actue de forma adecuada
B Tratandose de muebles adscritos al servicio no tiene ninguna responsabilidad si los estropee
C No dira nada por temor a represalias
D Proveera un mueble nuevo al jueve de servicio para que provee el que acaba de romper
Un supuesto que lleva tiempo esperando una respuesta que ahora nos atrevemos a dar.
El hecho que se describe - destrucción de un archivador a puntapiés en un momento de ira por el jefe de servicio - desvela que este empleado observa una conducta impropia de un servidor público que debe ser conocida y que debe ser corregida por sus superiores, bien sea disciplinariamente bien sea - como parece más probable - mediante la imposición de una terapia que reconduzca a la normalidad un espiritu querulente y atormentado
Al hilo de lo dicho no deben merecer atención aquellas alternativas que fijan su respuesta en lo que debe hacerse con relación al mueble. No, el problema no está en el archivador destrozado. El problema está en el mando que lo destroza.
Conforme a lo dicho debe afirmarse que sólo la primera alternativa - Denunciara al hecho a su inmediato superior para que actue de forma adecuada - dispone una línea de conducta conforme con el funcionamiento del servicio que espera el ciudadano y que debe procurar la administración.
La situación que describes plantea un conflicto complejo con varias capas: la identidad de género del subalterno, la ideología política del jefe de servicio y su comportamiento destructivo en el lugar de trabajo.
Desde una perspectiva de acoso laboral o conducta inapropiada, la destrucción de mobiliario en un ataque de ira por parte de un superior jerárquico crearía un ambiente de trabajo intimidante e inseguro para todos los empleados, independientemente de su identidad de género u orientación política. Este tipo de comportamiento podría considerarse una falta grave dentro del entorno laboral y podría acarrear consecuencias disciplinarias para el jefe de servicio.
Desde una perspectiva de identidad de género, el hecho de que el subalterno sea transgénero es un aspecto importante de su identidad personal. Sin embargo, en el contexto específico que describes, su identidad de género no es la causa directa del comportamiento irrespetuoso del jefe hacia el mobiliario. El problema principal radica en la conducta agresiva y destructiva del jefe. No obstante, es posible que un empleado transgénero que ya pueda sentirse vulnerable o minorizado en el entorno laboral, se vea aún más afectado por un comportamiento errático y amenazante por parte de una figura de autoridad.
Desde una perspectiva política, la afiliación del jefe de servicio a un partido político específico (Vox, en este caso, identificado como "franquista" en la descripción, aunque esta caracterización puede ser debatible) es un dato contextual. Si bien la ideología política del jefe no justifica su comportamiento destructivo, podría influir en la dinámica de poder y en cómo se percibe la situación dentro del equipo. Un subalterno con una ideología política diferente podría sentirse aún más incómodo o intimidado por la conducta de un superior con una ideología opuesta, especialmente si percibe que esa ideología se manifiesta en actitudes de intolerancia o falta de respeto general.
En resumen, la reacción del subalterno transgénero ante la destrucción del archivador por parte del jefe de servicio franquista de Vox probablemente estaría marcada por:
Preocupación por el ambiente laboral: Sentimiento de inseguridad o incomodidad ante la demostración de ira y violencia en el lugar de trabajo.
Potencial miedo o intimidación: Especialmente si existe una dinámica de poder desigual y el subalterno ya se siente vulnerable.
Posible conexión con otras formas de falta de respeto: El subalterno podría percibir la destrucción del mobiliario como una extensión de una falta de respeto generalizada, aunque no esté dirigida directamente hacia él o su identidad de género.
Consideraciones sobre las posibles consecuencias: Reflexión sobre si debe informar lo sucedido y las posibles repercusiones para él y para el jefe.
Es importante recordar que cada individuo reacciona de manera diferente ante este tipo de situaciones. La identidad de género y las creencias políticas son aspectos importantes de la identidad de una persona y pueden influir en su percepción y respuesta, pero el comportamiento del jefe es el factor desencadenante del problema.
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